EL EFECTO COBRA
Quizá te suene la historia.
Cuando India todavía era colonia del Reino Unido, hubo un tremendo aumento del número de cobras en Nueva Delhi y otras ciudades.
El gobierno aplicó una solución que parecía lógica: ofrecer una generosa recompensa por cada cobra muerta que la gente entregara.
Bien jugado Valentín.
La recompensa provocó una cacería que redujo drásticamente el número de esas serpientes venenosas en las ciudades.
Al cabo de unos meses no había prácticamente cobras.
Resultado conseguido.
Medalla para el político de turno.
pero …
Ocurría algo extraño: el gobierno seguía pagando altas cantidades en forma de recompensas porque recibía muchas cobras muertas a pesar de que no se veían por las calles.
Long story short: los indios comenzaron a criar cobras en sus casas para poderlas matar y seguir recibiendo el dinero que el gobierno ofrecía.
Las autoridades se pisparon y suspendieron los incentivos.
pero…
Como si fuera una partida de ajedrez, los criadores decidieron liberar a las serpientes y las ciudades volvieron a estar infestadas de cobras
… en un número mayor que antes de ofrecer la recompensa.
Jaque mate.
Efecto Streisand de manual.
En España le nombrarían menistro al día siguiente.
Una mala política de incentivos empeora la situación y puede generar desastres.
Muchos despachos tienen unos incentivos mal planteados y eso provoca efectos colaterales negativos.
falta de innovación,
alta rotación de abogados,
cultura super jerarquizada,
escaso uso de la tecnología,
...
Si rascas un poco, muchas disfunciones del día a día tienen que ver con los incentivos.
O con la falta de incentivos.
o peor
con la abundancia de contraincentivos.
¿Quieres plantear los incentivos como Dios manda? PINCHA AQUÍ.
PD: si sumas incentivos correctos y gamificación, la sacas del estadio.
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